El panorama educativo en el Huila atraviesa una coyuntura crítica. Durante los últimos días, diferentes comunidades académicas han protagonizado movilizaciones y paros indefinidos en Garzón, Nátaga, Gigante y Neiva, exigiendo soluciones a problemas que van desde la infraestructura hasta la permanencia de rectores cuestionados.
En Garzón, la sede Filo de Platanares de la Institución Educativa El Recreo suspendió actividades y cerró el colegio en demanda del cumplimiento de la Resolución 6453 de 2025, que ordena el traslado del rector Edixon Rodríguez Sierra, señalado por presunta extorsión. Más de 200 estudiantes resultan afectados por la medida.
En Nátaga, los padres de familia de la Institución Educativa Los Laureles rechazan su fusión con Las Mercedes. Con 135 estudiantes y dos décadas de trayectoria, la comunidad mantiene cerrada la institución y ha trasladado sus reclamos hasta la Gobernación del Huila.
Por su parte, en Gigante, la Institución Educativa Sósimo Suárez presiona a la Secretaría de Educación Departamental para que oficialice el traslado del rector Eduardo Silva.
En Neiva, la Institución Educativa Jairo Morera Lizcano continúa en paro indefinido debido a problemas de infraestructura, falta de personal administrativo y condiciones insalubres, como la presencia de animales y cables expuestos. Aunque el Concejo Municipal abordó la problemática, aún no se han concretado las soluciones.
Las secretarías de Educación, tanto departamental como municipal, argumentan limitaciones presupuestales. Amelia Monroy, secretaria de Educación de Neiva, indicó que el 84,7 % del presupuesto se destina a nómina, lo que restringe la capacidad de inversión en infraestructura. Entretanto, Edgar Martín Lara, secretario departamental, se comprometió a revisar caso por caso, sin definir plazos concretos.
Las comunidades educativas insisten en mantener las movilizaciones hasta que se adopten medidas efectivas que garanticen la continuidad del derecho a la educación de niños y jóvenes.

































